TDAH y Maestros.

TDAH y maestros:
Con las siglas TDAH nos referimos a un trastorno pluri sintomático que se denomina Trastorno (pero es una discapacidad) por un déficit de la capacidad de atención a veces sin hiperactividad e impulsividad, y que tiene una serie de características propias y requiere en la casa y escuela de atención especial:

Hay durante el desarrollo embrionario cambios en activación de zonas y vías cerebrales que provocan este trastorno de las funciones ejecutivas y otras.
TDA-DISTRACTIBILIDAD1. Lo más característico es que exista un déficit de mantener la atención y/o exagerada hiperactividad e impulsividad, que en comparación con su grupo de iguales, obtienen registros más elevados.
2. Alguno de los síntomas característicos deben haber aparecido antes de los 7 años de edad. Normalmente se hacen más evidentes al iniciar la primaria pero expertos pueden detectarlos aún en pre escolares.
3. Los síntomas deben aparecer en al menos dos o más ambientes en los que se desarrolla el niño: escolar, familiar y/o social.

Mientras más pronto se detecta y más tempranamente se implementan la medicación y las medidas cognitivo-conductuales en casa y escuela, mejorará el pronóstico.

Es primordial que, cuando nos encontremos con niños con TDAH en el aula, tengamos presente separar a la persona del acto que lleva a cabo, es decir, en la mayoría de la veces los niños no son conscientes de las consecuencias que tienen las acciones que realizan. De la mano de este pensamiento camina el hecho básico de la adquisición del conocimiento. Los profesionales de la educación no siempre estamos preparados para hacer frente a la variedad de alumnos que nos podemos encontrar en el aula en cualquier momento, debemos por tanto prepararnos, formarnos y pedir ayuda a expertos en TDAH , sin que ello tenga que significar que no estemos preparados para nuestro trabajo sino que, como buenos profesionales, nos preocupamos por nuestra labor educativa con todos los niños, sean cuales sean sus características personales, sociales o familiares.
TDAH2Son muy numerosas, variadas y flexibles las pautas y estrategias que podemos seguir en el aula con los niños con TDAH, y por ello debemos conocer qué tipo de percepción tienen ellos, cómo se comportan o cómo reaccionan ante determinadas circunstancias lo cual nos será de mucha ayuda para aplicar la metodología más adecuada en cada caso. Caso por caso.
Los niños con TDAH valoran muchísimo el refuerzo positivo, les encanta que les animen y obtener reconocimiento a sus logros. Uno de los aspectos más relevantes a tener en cuenta en niños con TDAH no es el trastorno en sí mismo, sino la gran repercusión que tiene en la autoestima y en la autoimagen de estos niños. Por ello, no debemos escatimar en alabarlos, apoyarlos y felicitarlos, siempre que lo merezcan. Su conducta puede ser muy irritante y hacernos sentir indispuestos en su contra, éste sentimiento nuestro, debe hacernos examinar como maestros, qué es loque le sucede al niño que lo provoca.
En relación al comportamiento que tienen y sus consecuencias, a veces muy disruptivas o graves, ellos no son conscientes de ellas. (Un adulto con TDAh relataba como en su infancia, impulsivamente en primaria, manejando tijeras, le cortó la base de la nariz a un compañero, sorprendiéndose y arrepintiéndose luego de las consecuencias). Por ello, como profesionales que trabajan directamente con ellos, debemos enseñarles a reflexionar, proporcionarles pautas correctas y adecuadas, hacerles ver los fallos que tienen en su comportamiento y pedirle reflexión y retroalimentación sobre él, para que poco a poco sea capaz de realizar una observación de sí mismo y autoevaluarse, aprendiendo a reflexionar sobre su propia conducta, el método de ejecución que ha llevado a cabo y las consecuencias que ha presentado dicho hecho.
ansiedad-infantil-psicolatina-300x218Cuando debamos llamarle la atención, también debemos saber cómo hacerlo, ya que por lo general, y como la mayoría de los niños, los afectados por TDAH tiene un gran sensibilidad al ridículo. Para no acrecentarlo, en los momentos en que sea necesario regañarlos, es aconsejable y preferible hacerlo a solas, con delicadeza, sin avergonzar, ni humillarlo y sin elevar el tono. La reflexión del niño en estos momentos es crucial, hacer que vea, que sea consciente de lo que ha ocurrido, como ha ocurrido y cuál ha sido la consecuencia.
Las normas y límites son básicos para ellos, les aportan seguridad siempre que estén bien establecidos, de una forma clara, concisa y adaptada a la edad del niño.
• Actúe con firmeza pero no con rigidez: Es importante que sepamos imponer la autoridad necesaria en el aula pero sin `avasallar` a nadie por el camino. Tratamos con niños, y para ellos somos una figura de referencia, de autoridad y de conocimiento. Ejerzamos bien nuestro papel.
• No podemos olvidar que las instrucciones estén visibles: Las que les demos a los niños han de ser cortas, claras, concisas y sencillas. Pues bien, lo mismo ocurre con las normas de clase. Aunque las repitamos a menudo, existe la posibilidad de quSMM 180x180e el niño con TDAH no las recuerde en su totalidad. Para ello, y para adaptarnos a las necesidades particulares que presenta el niño, vamos a colocarlas en un lugar visible de la clase para el niño, que pueda consultar, repasar o incluso que se puedan modificar en función de la evolución del aula. Una manera de facilitarle al niño el conocimiento de las normas y que es extensible para toda la clase.
Saber de antemano que se espera de ellos les aporta mucha confianza. Por ello, no podemos pensar que ellos `van a adivinar` qué queremos, sino que es preciso que se lo digamos, que conozcan nuestras expectativas hacia ellos y que por supuesto sean realistas.

A menudo, los niños con TDAH tienen muy claro las cosas que les gustan y motivan, y eso es algo de lo que podemos beneficiarnos enormemente porque son los campos donde pueden mantener la atención y el interés por tiempos más prolongados. Aprovechar las asignaturas que son más motivadoras y en las que encuentra mayor placer de aprendizaje nos reportará, casi seguro, la posibilidad de reforzarle positivamente, puesto que en las actividades que les interesan, pueden centrarse más, muestran mayor predisposición, se esfuerzan mucho y destacan académicamente por encima de las asignaturas que no les motivan (porque las vías neuronales de aprendizaje de éstas actividades están más reforzadas por la repetición).
Uno de los aspectos que más señalan los maestros es la imperiosa necesidad de movimiento (hiperactividad) que tiene los niños, sobre todo en los más pequeños. Hagamos de ese movimiento hago provechoso y positivo. Nombrarle “el chico de los recados”, ser el encargado de borrar la pizarra, de abrir las ventanas, de avisar a alguien, etc. Cualquier cosa que sea capaz de hacer, y de hacer bien (refuerzo positivo posterior) y que dé sentido a su necesidad de movimiento, hará que él descanse entre tareas, que se libere cuando notemos que está empezando a acumular “mucha energía” y que vuelva a la clase con más capacidad de concentración y de atención.
Muy recomendable es que nos mostremos como una persona cercana y divertida, pero sin perder el papel fundamental de autoridad. Por lo general, los niños con TDAH son imaginativos, alegres, divertidos, espontáneos, etc. ¡Tantas cosas! Aprovechémonos de ello mezclándolo con “lo más tedioso” de su día a día: calendarios, normas, reglas, listas, materias que requieren concentración prolongada como matemáticas, lenguas, etc. Todo ello puede ser realizado de una manera interesante, colorida ¡sin tener que ser gris y aburrido! Empleemos el juego como canalizador, ya que ellos mostrarán mayor predisposición, estarán más receptivos y su nivel de autoestima se verá elevado a la vez que nosotros realizaremos un trabajo mucho más entretenido, motivador y funcional.
Algo que no debemos perder de vista nunca es la colaboración interdisciplinaria. Y la colaboración en el sentido más amplio de la palabra, puesto que abarca muchos campos. Por un lado encontramos el centro escolar, donde son numerosos los profesionales que intervienen directa e indirectamente con el niño, y cuya línea de trabajo sería especialmente importante que tuviese una continuidad establecida, para que los objetivos se alcancen mejor. Y luego, la colaboración con la familia, el servicio de salud y los agentes externos, para que esa otra línea de trabajo también fluya en la misma dirección y confluyan todos en los mismos objetivo. De ésta forma darles una estupenda manera de evolucionar, crecer y avanzar.
Bibliografía.
Guía de actuación con el alumnado con TDAH (2006) Departamento de Educación, Universidades e investigación. Servicio central del Gobierno Vasco.

El manejo del TDAH en el aula: Estrategias para el éxito
No se podrán hacer cambios si los maestros no conocen del trastorno (discapacidad innata) y su base biológica. El TDAH no es el resultado de padres malos o niños mal educados. Debemos aceptar la discapacidad y dar igualdad de oportunidades.

El que un niño tenga éxito o no, depende de muchos factores, no sólo el TDAH, pero al que lo padece debemos darle la ayuda necesaria para que tenga éxito, adecuando la enseñanza a su discapacidad fundamental que es 1- la dificultad de mantener la atención y concentración por tiempos prolongados y 2-controlar su impulsividad al hablar y al actuar a veces con agresividad involuntaria o brusquedad y su hiperactividad sin propósito definido. 3-Ésto incluye la incapacidad para manejar las emociones y controlarlas por lo que hay baja capacidad de frustración que induce a berrinches o respuestas emocionales inadecuadas como retar al maestro o cuestionar su autoridad.

Le será favorable según Trava un ambiente escolar idealmente: sin distractores, en un salón con pocos alumnos, atención lo más personalizada posible, tareas breves supervisadas, órdenes aisladas, cuidando siempre que culminen y sean premiadas emocionalmente. Exámenes orales más que de selección múltiple evaluando sin tensión lo que sabe, más que llenar un formulario. Los privilegios y la pérdida de éstos deben ser inmediatos, proporcionales y breves.

Barkley da 5 recomendaciones:
1. Debido a su falta de retención en mente: Crear a su alrededor listas, tarjetas, signos, pegatinas.
2. Por tener un deterioro en el tiempo: Poner un reloj en su mesa, dividirles el tiempo.
3. Por no poder ver el futuro: Desglosar en etapas o tareas, leer varias páginas y hacer apuntes (libro).
4. Tratar el problema con motivación, aprender técnicas de modificación de la conducta y aplicación de consecuencias tanto positivas como negativas.
5. Permitir más manipulación externa de las tareas y normalizar el problema tanto como se pueda.
Algunas consideraciones básicas para utilizar en nuestras aulas y que en Estados Unidos se utilizan con éxito:
• Tener en los centros una profesora experta en TDAH encargada de todos los niños con TDAH y que recomiende a los profesores que hacer en el aula. Mantener una comunicación bilateral.
No retener en el mismo grado: Cuando se les retiene los niños se vuelven más agresivos y las niñas más depresivas.
Centrarse durante las 2 primeras semanas del curso en el comportamiento más que en la materia que se va a dar.
No dar tanto trabajo como a los demás o al menos dividírselo. (por sus lapsos cortos de atención)
• Todos los pupitres deben estar mirando al profesor y al afectado situarle delante.
Enfocarse en la productividad en clase. El punto de rendimiento está en clase, no en casa (punto de desempeño). Se les debiera de dar los lunes la tarea a realizar a lo largo de la semana, anotada o fotocopiada y además diaria. Así la vida familiar se podrá organizar en torno a los deberes.
• Los deberes no tienen tanto valor en primaria. Son importantes en secundaria. Superior a 1 hora y media el deber es improductivo. Lo ideal es utilizar 10 minutos por curso.
Mayor libertad de movimientos, ejercicio físico, más descansos, clases más interactivas. Cuanto más se puedan mover, mejor aprenderán.
• Para no hacer distinciones entre los que levantan la mano y no la levantan utilizar una “pizarra contestación electrónica” para todos.
Mantener un contacto físico y visual para llamar su atención.
Dejarles manejar el teléfono inteligente, la tablet o PC. con supervisión. Éstos niños aprenden mejor visualmente y la pantalla pequeña los ayuda a concentrarse mejor, desde luego con reglas y horarios.                                                                                                       •  La primera semana se les dice a todos los padres que limpien los armarios y lleven los objetos en una caja al colegio para usar ese material como recompensa.
• Ganarse también una recompensa en casa por su comportamiento en el colegio.
• Usar en ciertos casos cartulinas de colores para comunicarse con el niño cuando se pueden mover o acercarse a la mesa del profesor.
• La consecuencia por un acto no funciona si no existe una compensación disponible por algo positivo. Muchas veces el propio acto impulsivo tiene una consecuencia tan negativa que no es necesario reforzar con “pérdida de privilegios” o “tiempo fuera” si vemos que el niño ha captado.
• Se debe implementar  y ejecutar la consecuencia de un acto proporcional e inmediatamente.

Muchos niños al ser evaluados por el médico Psiquiatra de acuerdo a la gravedad de los síntomas requieren ser medicados. No debemos como maestros obstaculizar esa difícil labor del Psiquiatra desalentando a la familia. Antes bien debemos reforzarlos.

En cuanto a los adolescentes se resalta la importancia del uso de la medicación no solo como normalizador de la discapacidad, sino como preventivo de actos disociales o uso de drogas, lo cual está comprobado científicamente y que en el colegio el adolescente tenga un profesor de apoyo o mentor con el que se pueda citar tres veces al día para organizar, revisar sus deberes y reforzar sus habilidades sociales. En un 70% de niños con TDAH, ya de adolescentes, aunque se atenúe la hiperactividad persisten la hiperestimulación y toda la gama de síntomas que continuarán en la vida adulta, volviendo su vida un caos de incumplimiento y desorganización, a menos que empleen el 80% de sus capacidades en controlar sus síntomas con habilidades rígidas y sistemáticas pero a costa de su efectividad general, con el objetivo de evitar en su vida graves consecuencias como accidentes, despidos, pleitos, divorcios, drogas etc.
Es imprescindible reconocer que “ser justo no es ser igual con todos, sino que ser justo es darle a cada uno lo que necesita”.

Lic. en Psic. Raquel Trava Villanueva Ced. 4864008
Especialista en Sexología Educativa Ced. 7046830
Maestría en Sexología Clínica Ced. 7077978

Dr. Manuel Trava García.
Médico Ced. 254276 SSA:39892                    Psiquiatra. Autorización de Especialista 009811        Estatal #42               Consejo Mexicano Recertificación a 2017 #9618740

Dirección GMC grupo Médico Colón. Av colón 203A entre 28 y 26 (dos cuadras y media) de la Glorieta Dondé. 9255308 y 9991293858

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